Opinion de hector saavedra villagómez: Se me hace tonto (por no decir halgo mas fuerte ) el echarle toda la culpa a las escuelas, de los altos indices de obecidad infantil que existe en nuestro pais, pues tenesmo que reconocer que el mayor problema (en mi opinion) es la mala influecia que los padre les transmiten a los niños, de enves de comprarse una sana ensalada, prefieran refrescos y dulces. Pues solo uno tiene que ir a las primarias a escuchar como la madres les dicen a sus hijos, "ai te compras halgo" como si el niño supiera que prefereria o que seria mejor para su salud, pues el se comprara lo que le guste, que por lo general son dulces y papitas.La secretaria de salud ya habia puesto manos a la obra, pero parece que no causo efecto en las ecuelas, aunque en muy pocas si se siga con la ley.Increiblemente no ha habido un cambio notario, pues ¿que se esperaba de una sociedad inculta y conformista?
Siendo un problema que debería de ser de interés general para todos no es posible que aun sabiendo que somos el primer lugar en obesidad infantil no se haya hecho un verdadero esfuerzo por cambiar lo que se consume en las escuelas. Estoy de acuerdo que no solo es culpa de las escuelas sino que también los padres de los pequeños al parecer no tienen la conciencia o la educación para que este problema desaparezca o se reduzca, pero bueno creo que nadie quiere poner de su parte para lograr que nuestra sociedad mejore.
No es que al estado le importe el nivel de la salud de manera humanitaria y desinteresada, de ser así prohibirian los productos milagro. Lo que pasa es que la obesidad aumenta el numero de padecimientos y enfermedades y el aumento asimismo de los gastos en el sector salud. Se decía que esta ley era un gran paso e incluso se habi tomado como la cura magica a la obesidad infantil, pero no se ha llevado a cabo. Me parece que el estado exhibe una gran deficiencia, al no hacer cumplir una ley que le ahorraría millones a corto, mediano y largo plazo, hay que ser alcornoque.
Este problema de salud pública es difícil y grave, yo pienso que la solución al problema debe empezar en la casa, con los padres de familia, ya que si desde pequeño se crean buenos hábitos en un niño, y se refuerzan mandando un desayuno nutritivo en vez de dinero, mucho se podría cambiar. Con respecto a las escuelas yo opino que si se apoya a los padres, es más fácil tener un control sobre la alimentación de los niños. Un punto que en lo personal me parece muy importante es que se lleve a los niños a realizar una actividad física que no tiene que ser la que los padres prefieran sino la que más disfruten los niños y de esta manera crear un hábito sano que perdurará toda su vida y además le ayudará en muchos aspectos y no sólo a evitar la obesidad.
Analisis Grupal de la Noticia: Habla mucho del gobierno el que no se haga cumplir la ley, cosa ya habitual en el país, aunque el aparato estatal se vea beneficiado de la reduccion de enfermedades relacionadas con la obesidad. Mientras logran aplicar la ley adecuadamente, podrían elevar el precio de los productos chatarra (como hicieron con los cigarros), pero al estar relacionadas empresas transnacionales y empresas que mueven mucho dinero en la bolsa mexicana de valores se muestran renuentes a la aplicacion de la ley.
opinion de Rodrigo Barroso Maldonado: Mal, mal, mal, se deverian haber sacado un 0 todos los servidores publicos, todos los maestros, todos los vendedores de chatarra afuera de las escuela, pues que se nesecita para que cambie México, en serio, unas simples ordenes no se les pueden dar al pueblo, pero ordenes que realmente lo "hivan" a beneficiar, pero por inconciencia, por no querer, o por flojera, la meta no se cumplio, nuevamente, ojala se pueda resolver este problema social.
Opinion de hector saavedra villagómez:
ResponderEliminarSe me hace tonto (por no decir halgo mas fuerte
) el echarle toda la culpa a las escuelas, de los altos indices de obecidad infantil que existe en nuestro pais, pues tenesmo que reconocer que el mayor problema (en mi opinion) es la mala influecia que los padre les transmiten a los niños, de enves de comprarse una sana ensalada, prefieran refrescos y dulces. Pues solo uno tiene que ir a las primarias a escuchar como la madres les dicen a sus hijos, "ai te compras halgo" como si el niño supiera que prefereria o que seria mejor para su salud, pues el se comprara lo que le guste, que por lo general son dulces y papitas.La secretaria de salud ya habia puesto manos a la obra, pero parece que no causo efecto en las ecuelas, aunque en muy pocas si se siga con la ley.Increiblemente no ha habido un cambio notario, pues ¿que se esperaba de una sociedad inculta y conformista?
Opinión de José María Huerta Padilla:
ResponderEliminarSiendo un problema que debería de ser de interés general para todos no es posible que aun sabiendo que somos el primer lugar en obesidad infantil no se haya hecho un verdadero esfuerzo por cambiar lo que se consume en las escuelas. Estoy de acuerdo que no solo es culpa de las escuelas sino que también los padres de los pequeños al parecer no tienen la conciencia o la educación para que este problema desaparezca o se reduzca, pero bueno creo que nadie quiere poner de su parte para lograr que nuestra sociedad mejore.
No es que al estado le importe el nivel de la salud de manera humanitaria y desinteresada, de ser así prohibirian los productos milagro. Lo que pasa es que la obesidad aumenta el numero de padecimientos y enfermedades y el aumento asimismo de los gastos en el sector salud.
ResponderEliminarSe decía que esta ley era un gran paso e incluso se habi tomado como la cura magica a la obesidad infantil, pero no se ha llevado a cabo. Me parece que el estado exhibe una gran deficiencia, al no hacer cumplir una ley que le ahorraría millones a corto, mediano y largo plazo, hay que ser alcornoque.
Este problema de salud pública es difícil y grave, yo pienso que la solución al problema debe empezar en la casa, con los padres de familia, ya que si desde pequeño se crean buenos hábitos en un niño, y se refuerzan mandando un desayuno nutritivo en vez de dinero, mucho se podría cambiar. Con respecto a las escuelas yo opino que si se apoya a los padres, es más fácil tener un control sobre la alimentación de los niños. Un punto que en lo personal me parece muy importante es que se lleve a los niños a realizar una actividad física que no tiene que ser la que los padres prefieran sino la que más disfruten los niños y de esta manera crear un hábito sano que perdurará toda su vida y además le ayudará en muchos aspectos y no sólo a evitar la obesidad.
ResponderEliminarAnalisis Grupal de la Noticia:
ResponderEliminarHabla mucho del gobierno el que no se haga cumplir la ley, cosa ya habitual en el país, aunque el aparato estatal se vea beneficiado de la reduccion de enfermedades relacionadas con la obesidad. Mientras logran aplicar la ley adecuadamente, podrían elevar el precio de los productos chatarra (como hicieron con los cigarros), pero al estar relacionadas empresas transnacionales y empresas que mueven mucho dinero en la bolsa mexicana de valores se muestran renuentes a la aplicacion de la ley.
opinion de Rodrigo Barroso Maldonado:
ResponderEliminarMal, mal, mal, se deverian haber sacado un 0 todos los servidores publicos, todos los maestros, todos los vendedores de chatarra afuera de las escuela, pues que se nesecita para que cambie México, en serio, unas simples ordenes no se les pueden dar al pueblo, pero ordenes que realmente lo "hivan" a beneficiar, pero por inconciencia, por no querer, o por flojera, la meta no se cumplio, nuevamente, ojala se pueda resolver este problema social.